Regalo mi vida solo a quien la conoce.
Hoy solo encuentro en una profundida no infinita solo dispersa la unica razón que logro hayar para no confundirme, encuentro que existen unicas razones quiza vanas, quizá importantes. Trascendencia es la real busqueda, ocultada por obsesion, por orgullo por frias verdades; insaciable es la busqueda pero infeliz es finalmente el encuentro. Cuando hallo lo que quiero me doy cuenta que no busco nada, solo vivir dentro del pequeño mundo que construyo; felicidad es estar en alma donde quiero y dejar que mi cuerpo y mente se encarguen de aparentar que existo, que estoy presente. Mi alma esa indefinida razón por la que nunca muero, mi alma ese regalo que siempre dejo solo a los que quiero. No busco nada solo pretendo mantener lo que ya tengo, o quizá si busco la eterna felicidad imposible.
Algunos cuentan historias, otros simplemente desaparecen volviéndose invisibles igual que muertos, ni siquiera los despedimos solo los vemos partir, y luego quizá los encontramos y vemos que no son los mismos, por lo tanto si murieron; pero la mayor sorpresa es cuando descubrimos que finalmente se convirtieron en lo que ya eran, en lo que conocimos. Eterno no es el mundo, eterno es el sacrificio por mantener lo que ya tenemos.
No partiré nunca sin mostrar sólo a quien quiero que siempre seré lo que ha visto, lo que ha sentido. No moriré sin dejar de ser alguien, sin volverme absurdo; no estaré más, sólo seré eterno.
Santo domingo, RD. Agosto 17 de 2010