domingo, 20 de diciembre de 2020

Renovación

Un cristal normalmente trasluce en ambas direcciones, pero solo tiene un cara exterior y es adentro donde la magia o la realidad ocurre.

Cuando las cortinas están puesta o cuando el lado interior se cubre el cristal se convierte en espejo o simplemente deja de ser atractivo, en el primer caso al menos quien se refleja tiene un poco de interés aunque sea en verse a si mismo, pero en el segundo caso se olvida definitivamente de la existencia de lo que ocurre adentro, pero sigue ocurriendo atrás de esas cortinas, oculto a los ojos exteriores.

No siempre es fácil mantener la mirada al infinito sin pensar que se aleja, pero siendo consciente de que realmente vamos hacia él; declarando que el tiempo simplemente pasa, que la vida simplemente continua, que aunque queramos todo cambia, nada permanece igual. Inclusive lo que parece que pudo matarnos, eso que dijimos insuperable o eso que parecía interminable, como un amor o una muerte, como un piedra o un oceano como algo limitado o simple, también ese dolor termina o es reemplazado por una inesperada tranquilidad, por algo siempre mejor o por lo menos diferente.